Cuando buscamos paletas de color para bodas de otoño, solemos pensar en los clásicos naranjas. Sin embargo, en Eleglam exploramos opciones más sofisticadas.
Paletas de color para bodas de otoño: Elegancia artesanal más allá del naranja
Un ejemplo claro de cómo elevar la paleta otoñal es el diseño que creamos para la boda de Ana y Diego, que se celebró el 25 de octubre del 2025 en la Basílica de la Vurgen del Lledó, en Castellón de la Plana.
En lugar de recurrir a los tonos tierra habituales, apostamos por una combinación con mucha más fuerza y elegancia:
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- Verde Bosque: Un tono profundo que evoca la naturaleza perenne y aporta una base sólida y clásica a la invitación.
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- Rojo Granada: Un color vibrante y orgánico que sustituye al naranja tradicional, aportando calidez sin perder la sofisticación.
Por qué elegir tonos orgánicos para vuestra papelería de boda
Esta combinación no solo es visualmente atractiva, sino que permite jugar con la acuarela de forma magistral. Las transparencias del rojo granada sobre el blanco del papel de algodón crean matices que los colores planos industriales no pueden replicar. Además, añadir elementos clásicos como la raya diplomática en verde ayuda a que el diseño se sienta atemporal y no solo estacional.
Consejos de experta para elegir vuestra paleta otoñal personalizada
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- Buscad la inspiración en la fruta de temporada: Higos, uvas, moras o granadas ofrecen tonos ciruela, burdeos y púrpuras increíbles para las invitaciones.
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- No tengáis miedo a los oscuros: Un sobre en verde musgo o azul petróleo puede ser el marco perfecto para una acuarela delicada.
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- El detalle de la mascota: Como en el caso de Bimbo, el perro de Ana y Diego, los tonos neutros de su pelaje (cremas o canelas) pueden servir para suavizar y equilibrar una paleta de colores intensos.
Si quieres ver cómo aplicamos estas tonalidades, echa un vistazo a nuestras invitaciones de colección
El otoño es una invitación a la calma y al detalle. En Eleglam, nos encanta explorar estas paletas menos convencionales para que vuestra primera carta de presentación sea, ante todo, una pieza de arte coherente con vuestro estilo.